La Asociación de Viticultores del Penedès (AVP) busca reposicionar el CAVA desde su origen y defender el papel del viticultor.
La Asociación de Viticultores del Penedès (AVP) ha presentado oficialmente su candidatura a las elecciones de la DO CAVA en el censo de viticultores no adscritos a cooperativas, con el objetivo de situar al viticultor en el centro del modelo y garantizar el futuro del sector.
La candidatura está formada por viticultores en activo, arraigados en el territorio y vinculados directamente a la producción, lo que les permite conocer de primera mano la realidad del campo y las dificultades que afronta el sector. En palabras de Joan Colomer Fortuny (Llorenç del Penedès), candidato titular a la vocalía número 1, se trata de una propuesta que nace «desde el viñedo y para el viñedo», ya que, como destaca, «somos viticultores y vivimos de esto; hablamos desde la realidad del campo y no desde los despachos».
Según ha informado la asociación en un comunicado, uno de los principales ejes de la candidatura es la necesidad de recuperar el prestigio y valor del viticultor dentro de la DO CAVA. Joan Colomer defiende que el modelo actual ha desplazado el protagonismo del viñedo, aunque «el viticultor es el único que no se puede deslocalizar: el viñedo está aquí y el territorio está aquí, y sin eso no hay DO».
En la misma línea, Josep Anton Vendrell apunta que «llevamos años adaptándonos a nuevas exigencias, mejorando calidad y trabajando el viñedo con más criterio que nunca, pero este esfuerzo no se ve reflejado en el precio».
Joaquim Mallofré insiste en que “no tiene sentido que el sector apueste por la calidad y la sostenibilidad si después el modelo sigue basándose en precios bajos”.
También Josep Guilamany remarca la necesidad de realizar un cambio de mirada: “debemos empezar a valorar las uvas por lo que cuesta producirlo y por el valor que aporta, no sólo por lo que marca el mercado”.
Por su parte, Andreu Piñol pone el foco en el futuro del territorio: «si no hacemos viable el viñedo, no habrá relieve generacional. Y sin relieve, el sector no tiene recorrido».
Francesc Pascual añade que «defender al viticultor es defender el territorio, el paisaje y todo lo que hay detrás del cava».
Transparencia y previsión para un sector viable
La carencia de transparencia en datos clave del sector es otro de los puntos centrales de la propuesta. Desde la candidatura de la Asociación de Viticultores del Penedès se señala que los viticultores trabajan a menudo sin información básica para planificar la campaña: «necesitamos saber con antelación qué stocks hay y qué previsiones de venta existen. Sin datos y sin previsión, no podemos tomar decisiones».
En este sentido, la candidatura propone que en enero se disponga ya de información clara sobre la situación del sector y que las normas de campaña se definan con tiempo suficiente. «No puede que las decisiones lleguen tarde y acaben condicionando toda la vendimia».
Reposicionar el CAVA y apostar por el valor
Otro de los objetivos es impulsar un cambio de modelo que apueste por el valor y no sólo por el volumen o el precio. «No podemos seguir compitiendo a la baja; el futuro pasa por vender mejor, no por vender más barato», defiende la candidatura de AVP.
En esta línea, también apuestan por reforzar el posicionamiento de la marca CAVA y alinear toda la cadena de valor para que esta mejora repercuta directamente en el viticultor.
Desde la Asociación de Viticultores del Penedès se considera que el sector se encuentra en un punto de inflexión y que es necesario impulsar cambios estructurales para garantizar su viabilidad. Lo resumen con claridad: «o cambiamos el modelo o el sector se hunde. Y nosotros no podemos marcharse: la viña se queda aquí».
Con esta candidatura, la AVP quiere dar un paso adelante y contribuir a este cambio con una propuesta clara, directa y arraigada en el territorio: «somos viticultores. Somos futuro. Y es hora de volver a poner el viñedo en el centro».
