La cifra de negocio de las empresas elaboradoras de vino creció un 0,9% en 2024, mientras las ventas en España apenas variaron. Las exportaciones avanzaron y el resultado bruto de explotación aumentó un 29,5 %.
Las bodegas españolas cerraron 2024 con la mayor cifra de negocio de su serie histórica: 8.566,8 millones de euros, un 0,9% más que el año anterior. El nuevo máximo supera los 8.490 millones registrados en 2023 y confirma cuatro ejercicios consecutivos de crecimiento tras la caída sufrida en 2019 y 2020.
El dato procede de la Estadística Estructural de Empresas del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizada por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), y deja una foto con algunos contrastes. La facturación crece mientras el número de empresas elaboradoras se reduce un 1,2%, hasta 3.988 bodegas, 50 menos que un año antes.
Las principales cifras de las bodegas españolas en 2024
| Indicador | 2024 | Variación |
|---|---|---|
| Cifra de negocio | 8.566,8 M€ | +0,9 % |
| Empresas elaboradoras | 3.988 | -1,2 % |
| Ventas en España | 4.218,6 M€ | -0,2 % |
| Ventas en la UE | 1.332,2 M€ | +5 % |
| Ventas a países terceros | 3.016,1 M€ | +0,8 % |
| Resultado bruto de explotación | 941,9 M€ | +29,5 % |
| Gastos de explotación | 8.399,4 M€ | -4 % |
| Gastos de personal | 1.186,2 M€ | +4,9 % |
El mercado exterior sostiene el crecimiento de las ventas
El récord no procede del mercado nacional. Las ventas de las bodegas en España alcanzaron 4.218,6 millones de euros, prácticamente la misma cifra que en 2023 y un 0,2% inferior. Además, permanecen lejos del máximo de 5.387 millones alcanzado en 2019.
La evolución fue distinta fuera de España. Las ventas a países de la Unión Europea crecieron un 5%, hasta 1.332,2 millones de euros, mientras las dirigidas al resto del mundo aumentaron un 0,8%, hasta los 3.016 millones.
Sumados ambos destinos, las ventas exteriores alcanzaron 4.348 millones de euros, ligeramente por encima de las ventas realizadas en el propio mercado español. Los datos del INE sitúan así los mercados internacionales como una parte esencial de la actividad económica de las bodegas.
El comportamiento encaja con un mercado nacional que lleva años mostrando dificultades para recuperar los niveles anteriores a la pandemia. El consumo de vino en España cayó un 7,2 % y se situó cerca de su mínimo histórico, una evolución que obliga a las bodegas a mirar cada vez más hacia otros mercados.
El resultado bruto de explotación aumenta un 29,5%
El otro gran dato del ejercicio aparece al comparar ingresos y gastos. El resultado bruto de explotación estimado alcanza los 941,9 millones de euros, frente a 727,6 millones en 2023, lo que supone un crecimiento del 29,5%.
La mejora coincide con una reducción del 4 % de los gastos de explotación, que pasan de 8.751 millones a 8.399 millones de euros. También disminuyó un 5,9% el consumo de materias primas y otros aprovisionamientos, hasta situarse en 4.578 millones.
No todos los costes evolucionaron a la baja. El gasto de personal aumentó un 4,9%, hasta 1.186,2 millones de euros, y mantiene la tendencia ascendente registrada desde 2015, cuando esta partida se situaba en 762,5 millones.
También creció el número de trabajadores remunerados. Las bodegas contabilizaron 30.210 empleados remunerados en 2024, un 2,2 % más, mientras el número total de personas ocupadas se mantuvo prácticamente estable en 32.144.
Menos de 4.000 empresas elaboradoras
El aumento de facturación convive, sin embargo, con una ligera reducción del tejido empresarial. España terminó 2024 con 3.988 empresas elaboradoras de vino, frente a las 4.038 registradas un año antes.
La evolución de la última década no ha sido lineal. El número llegó a 4.071 empresas en 2019, cayó hasta 3.839 durante 2020 y posteriormente volvió a superar las 4.000 en 2021 y 2023. En 2024 vuelve a situarse por debajo de esa barrera.
El balance deja por tanto un sector que alcanza su máximo histórico de facturación con menos empresas elaboradoras que un año antes, un mercado interior sin crecimiento y una mayor aportación de las ventas internacionales. El informe del INE muestra además que la mejora del ejercicio no procede únicamente de vender más: la reducción de los gastos de explotación contribuye a que el resultado bruto estimado vuelva a aproximarse a los niveles más altos registrados durante la última década.

