Altitud, suelos y variedades construyen la identidad de Finca Antigua.
Cuando Lauren Rosillo llegó a Finca Antigua a finales de 2001, el proyecto de Familia Martínez Bujanda en La Mancha estaba prácticamente por construir. Había que estudiar el terreno, definir parcelas, decidir qué variedades plantar y poner en marcha una nueva bodega. Casi veinticinco años después, el enólogo albaceteño reconoce que su manera de entender la finca y su propio trabajo ha cambiado por completo.
Lauren Rosillo (Villarrobledo, Albacete, 1975) es ingeniero agrónomo y licenciado en Enología. Comenzó su carrera en 1997 en Manuel Manzaneque, como segundo enólogo y responsable de bodega y viñedo bajo la dirección del francés Michel Podou. Tres años después asumió la responsabilidad técnica de la explotación.
A finales de 2001 comenzó su vinculación con Familia Martínez Bujanda y con Finca Antigua, el nuevo proyecto que la familia riojana desarrollaba en Los Hinojosos, Cuenca. Lo que encontró allí poco tenía que ver con la imagen de una Mancha llana y homogénea. La altitud, los desniveles y la diversidad de suelos ofrecían posibilidades muy diferentes.
«Doy más importancia a la uva que recoges que a lo que se pueda hacer en la bodega con tecnología»
Con el paso del tiempo, el conocimiento acumulado de cada parcela terminó modificando su manera de ejercer la enología. «Ya no le impongo un criterio o una exigencia a la finca, es ella la que marca la dirección», explica. Rosillo se reconoce hoy más paciente, observador y menos intervencionista que aquel que llegó a comienzos de siglo.
Cinco años después de incorporarse a Finca Antigua, Rosillo asumió la dirección técnica del conjunto de bodegas de Familia Martínez Bujanda. Desde entonces supervisa el trabajo vitícola y enológico de las diferentes propiedades de la familia en Rioja, Rueda y La Mancha, con alrededor de 700 hectáreas de viñedo.
Su experiencia también le llevó a realizar estancias en Nueva Zelanda y Australia para profundizar en la elaboración de vinos blancos, conocimiento que posteriormente tuvo peso en la apuesta de Familia Martínez Bujanda por los blancos y en el desarrollo de Finca Montepedroso, en Rueda.
Familia Martínez Bujanda define a Rosillo como un enólogo que elabora «desde la viña sin bata». Para él, las principales decisiones que determinan la calidad y personalidad de un vino se toman antes de que la uva entre en la bodega.

«Doy más importancia a la uva que recoges que a lo que se pueda hacer en la bodega con tecnología. En el viñedo se define de verdad la excelencia de los vinos. La bata llega después, cuando ya está decidido casi todo», asegura. Esa filosofía también explica la búsqueda de vinos que la familia define como francos y sinceros, alejados de tendencias pasajeras y capaces de reflejar el territorio del que proceden. En el viñedo, Rosillo lo traduce en no forzar rendimientos ni maduraciones y permitir que cada parcela exprese aquello que realmente puede ofrecer. En bodega, el objetivo pasa por intervenir lo necesario sin ocultar las características de la materia prima.
Una finca de altura
En Finca Antigua, una de las claves de esa identidad está en la altitud. Los viñedos se encuentran por encima de los 900 metros, una condición que, según Rosillo, permite conservar frescura, acidez natural y una mayor verticalidad en los vinos, características menos habituales en la imagen tradicional que se tiene de los vinos manchegos.
La división de la finca en parcelas y su vinificación por separado permiten, además, mantener las particularidades de cada zona y conocer con precisión cómo se comportan las distintas variedades. Tempranillo, petit verdot, syrah o moscatel son solo algunos ejemplos de una diversidad varietal que hace posible elaborar estilos muy diferentes dentro de una misma propiedad.

Para el enólogo de Villarrobledo, Finca Antigua ha demostrado también que La Mancha puede elaborar vinos vinculados a una finca concreta y con reconocimiento más allá de la región. Los premios y medallas conseguidos en concursos nacionales e internacionales han contribuido, a su juicio, a respaldar ese camino.
Aun así, considera que queda trabajo por hacer para que Castilla-La Mancha sea observada no solo desde su enorme capacidad de producción, sino también desde la diversidad de sus paisajes, viñedos y terruños. Ese es uno de sus deseos para el futuro: que proyectos como Finca Antigua ayuden a situar los vinos manchegos junto a otras zonas españolas tradicionalmente asociadas a producciones de mayor prestigio.
Después de casi un cuarto de siglo trabajando sobre la misma finca, Lauren Rosillo ha pasado de decidir cómo debía construirse el proyecto a conocer suficientemente bien el viñedo como para dejar que sea éste quien marque buena parte del camino. Una evolución profesional en la que la experiencia le ha llevado a intervenir menos, observar más y mantener una idea que atraviesa toda su forma de entender el vino: antes que en la bodega, el vino comienza en la viña.
Vinos que hablan del paisaje

▪️ CLAVIS
Añada: 2018
Denominación: DO La Mancha
Clavis nace de Pico Garbanzo, una de las parcelas más emblemáticas de Finca Antigua, donde conviven distintas variedades en una mezcla de campo singular. La añada 2018 comenzó tras un otoño e invierno muy secos, pero las lluvias de final de invierno y primavera permitieron recuperar el viñedo después de varios años de sequía. Un verano de noches frescas y sin grandes olas de calor anticipaba una cosecha excepcional. El resultado fueron uvas de gran concentración y carácter.
Nota de cata: Color púrpura intenso, brillante y de capa alta. En nariz destacan los aromas de sotobosque, tomillo, romero y menta, acompañados de notas cítricas, fruta, especias y un fondo mineral. En boca es fresco, amplio y sedoso, con buena estructura, tanino fino y elegante y recuerdos de su paso por barrica.
▪️ FINCA ANTIGUA MOSCATEL
Variedad: Moscatel Morisco / Añada: 2025
Denominación: DO La Mancha
Finca Antigua Moscatel procede del viñedo La Cueva y se elabora como vino naturalmente dulce. La uva se vendimia de forma manual y se somete a un soleado natural en paseras hasta concentrar sus azúcares antes de fermentar en depósitos de acero inoxidable. La añada 2025, marcada por una menor producción, ofreció uvas de gran concentración, buena acidez y elevada expresión varietal.
Nota de cata: Color amarillo limón con destellos dorados, brillante y glicérico. En nariz aparecen aromas intensos de melocotón y albaricoque, flores blancas y notas de anís, hinojo y nuez moscada. En boca es sedoso y goloso, con una acidez que aporta frescura y equilibra la dulzura, y un final largo y persistente.
▪️ FINCA ANTIGUA CRIANZA ÚNICO
Variedad: 50% Tempranillo, 20% C. Sauvignon, 20% Merlot y 10% Syrah / Añada: 2022 / Denominación: DO La Mancha
Finca Antigua Crianza Único 2022 procede del viñedo de Finca Antigua y refleja una añada marcada por la sequía y el calor extremo, con una producción sensiblemente menor pero una buena maduración fenólica. Fermenta en depósitos de acero inoxidable y realiza una crianza de 15 meses en barricas de roble americano y francés.
Nota de cata: Color rubí oscuro, brillante y de capa alta. En nariz aparecen recuerdos mentolados y minerales, notas lácteas, monte bajo y sotobosque, junto a especias, tabaco y ligeros tostados. En boca es cremoso, suave y amplio, con buena integración entre acidez y alcohol y un final largo, fresco y persistente.
▪️ FINCA ANTIGUA VIURA
Variedad: Viura 100% / Añada: 2025
Denominación: DO La Mancha
Finca Antigua Viura procede del viñedo El Palomar y se elabora como vino joven ecológico. La añada 2025 estuvo marcada por una menor producción, compensada por una elevada concentración y una excelente calidad de la uva. La buena acidez, la pureza de la fruta y la marcada expresión varietal dieron lugar a vinos equilibrados y con muy buenas perspectivas de evolución.
Nota de cata: Color amarillo limón con reflejos verdosos, limpio y brillante. En nariz destacan aromas de albaricoque, melocotón y pera, junto a flores blancas, hinojo, heno recién cortado y ligeros toques ahumados. En boca es sedoso y amplio, con buena estructura, acidez equilibrada y un final largo y frutal, con recuerdos de hinojo y anís.
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