martes, mayo 17, 2022
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    Bodegas Más que Vinos, el equilibrio perfecto

    JOAQUÍN PARRA WINE UP!

    La historia del vino se remonta a 8.000 años de historia y para ello hubo que “domesticar las viñas” con su cultivo. La mano del hombre ha modificado el ecosistema y el entorno se ha ido adaptando con el paso de los siglos hasta mimetizarse, no sin algunos riesgos como el uso de herbicidas o fertilizantes. En Bodegas Más Que Vinos son conscientes de ello por lo que prácticamente desde su inicio decidieron que su producción debía ser 100% ecológica, huyendo de superproducciones y respetando el bien más preciado de la vitivinicultura: los viñedos viejos.

    Basta con dar una vuelta por el entorno para comprobar que han alcanzado ese equilibrio, el de la convivencia del cultivo de la vid y el entorno natural, asumiendo para ello riesgos como la de los conejos que se comen los brotes y merman la producción. Hasta para ello han tenido el humor de dedicarles una gama de vinos: “los conejos malditos”.

    El tesón de los tres enólogos ha hecho posible que muchos de los viñedos viejos no hayan terminado desapareciendo y las cepas convertidas en brasas. Mediante su compra o arrendamiento, las viejas cepas de airén, cencibel, garnacha o malvar han visto un renacer y sus uvas, hoy, son parte de unos de los vinos más premiados y reconocidos de Castilla-La Mancha y España.

    Los tres socios de Bodegas Más que Vinos en uno de los viñedos de su propiedad

    Este esfuerzo no es en vano y va más allá de una responsabilidad empresarial e individual de cada uno de los integrantes de Bodegas Más Que Vinos. Es un principio necesario para conseguir grandes vinos que sean capaces de representar un territorio, un paisaje.

    Equilibrio en los vinos

    “la potencia sin control, no sirve de nada”. Uno de los mejores slogans que se han creado en publicidad y que mejor representa lo que se entiende por calidad en los vinos y en otros muchos aspectos de la vida. Ese equilibrio es el santo grial en la elaboración de vinos. Conseguir la máxima expresión varietal y al mismo tiempo, que sea un vino sedoso, con estructura, intenso y fácil de beber, que guste a expertos y profanos.

    Un enólogo es como un compositor que tiene una orquesta previamente definida. Está el viñedo con todos sus condicionantes: variedad, tipo de suelo, edad de la plantación, orientación, clima o altitud entre otros. A partir de ahí, ha de manejar el cultivo cada ciclo biológico para conseguir la calidad que le permita, una vez conseguido el punto óptimo de maduración, llevar la uva a la bodega y comenzar a escribir otra parte de su obra en la que aquí sí decide su final. En bodegas más que vinos, esta obra la escriben tres de los enólogos con mayor experiencia de elaboración de vinos de calidad de Castilla-La Mancha.

    Siempre he defendido que el mejor enólogo en una tierra es el que se ha criado en ella, ha viajado, trabajado fuera, aprendido con otros y ha vuelto con una enriquecedora experiencia. Gonzalo Rodríguez, natural de Dosbarrios, viajó y trabajó lejos de su tierra. Es en Rioja donde se conocen May (Margarita Madrigal) y Alexandra Schmedes. Este trio de enólogos formó parte importante de la revolución que durante los años noventa tuvo lugar en La Rioja. También formaron parte de prestigiosos proyectos en Ribera del Duero y de ahí, se vienen a una tierra en la que han marcado el camino y aportado confianza a otros bodegueros de la calidad que se puede alcanzar en la región.

    Gonzalo Rodríguez, Margarita Madrigal y Alexandra Schmedes se conocieron en Rioja en los años noventa

    Lo realmente importante en el vino, no es lo que se diga desde dentro de la región, es lo que la crítica internacional ha destacado, y en esta trayectoria que está a punto de alcanzar el cuarto de siglo, han corrido ríos de tinta en las más prestigiosas revistas especializadas del mundo.

    La Plazuela es su buque insignia. Desde que vio la luz ha estado siempre en lo más alto de la región en la lista Parker, pero hay muchos más vinos que merecen la atención, desde un maceración carbónica “31 de noviembre”, pasando por la resurrección de la variedad blanca autóctona malvar, “La Malvar de Más que Vinos”, la “Garnacha de la Madre” fermentado y criado en tinaja y muchos más que merecen la pena visitar en su página web para comprobar el alcance de sus elaboraciones.

    Enoturismo

    Dosbarrios es tierra de paso para todo aquel que viaja al sur o al norte y tiene como paso intermedio Madrid. Una tierra en tránsito entre el valle del Tajo y La Mancha, es una comarca bien diferenciada y con una altitud que oscila entre los 750 y 800mts. SNM.

    Con la cercanía a Madrid y precisamente esa ubicación de paso, han sabido hacerse un hueco en el enoturismo convirtiéndose en una de las bodegas con más visitas de Castilla-La Mancha

    No es fácil medir el éxito del enoturismo, como en la elaboración de un vino, son muchas las variables, estando entre las más importantes el prestigio de la marca, el entorno y el calor humano.

    La visita a Más Que Vinos es completa. Merece la pena visitar la antigua bodega familiar de Gonzalo que conserva la esencia del vino en el siglo XIX. De allí a la bodega moderna ubicada a pocos kilómetros en la localidad de Cabañas de Yepes, a medio camino de la finca el Horcajo desde donde se puede divisar la singularidad de este territorio.

    VINOS RECOMENDADOS

    LA PLAZUELA 2015

    80% Cencibel + 20 % Garnacha

    18 meses de crianza en barricas de roble francés.

    Nota de cata: Rojo cereza con ribete grana, capa media, denso, lágrima que tiñe la copa, tonos vivos y brillantes. En nariz es intenso, balsámico en todo momento con tonos casi mentolados que «refresca» y acompaña los aromas terrosos con toques minerales que dan paso al recuerdo de fruta (cereza y ciruela) en su punto de madurez. En boca es intenso, con tanino que aporta carnosidad, te hace salivar y da pie al retrogusto intenso con recuerdo de ciruela, sutil vainilla, mineral, persistente.

    GARNACHA DE LA MADRE 2016

    100% Garnacha de la Finca El Horcajo

    Fermentado y criado en tinajas de barro durante 12 meses.

    Nota de cata: Rojo cereza con ribete grana y capa media baja. En nariz es complejo, toques terrosos, aceituna negra, flores secas y fruta de hueso madura (ciruela y cereza). En boca es mucho más expresivo y fresco que en nariz. Con un tanino que aporta estructura que da paso en retrogusto al recuerdo de la fruta (ahora en su punto de madurez) y un sutil toque terroso. Buena persistencia e intensidad.

    VIÑA EL SEÑORITO DE ERCAVIO 2016

    100% Cencibel de la Finca El Horcajo

    Fermentación maloláctica en tinajas de cemento y crianza durante 9 meses en barricas nuevas de roble francés.

    Nota de cata: Rojo cereza con ribete picota y capa media, lágrima que tiñe la copa. En nariz hay recuerdos de fruta roja y negra que se funden con torrefactos, vainilla y canela. Según se mueve en copa, aparecen aromas más complejos y elegantes, toques terrosos y balsámicos. en boca es intenso, fresco, carnoso, elegante. Con tanino que aporta estructura, tiene buena acidez que potencia el recuerdo de la fruta, principalmente fresas que se funden con el sutil toque de la madera. Pide otra copa para seguir profundizando en los aromas y virtudes.

    LOS CONEJOS MALDITOS BLANCO 219

    Las uvas provienen de las parcelas que han sido afectadas por la plaga de conejos, por lo tanto, de muy baja producción.

    Fermenta en tinaja con madre (piel y raspón) y levaduras autóctonas. Se embotella sin filtrar ni clarificar con una adición mínima de sulfuroso.

    Nota de cata: Amarillo limón con reflejos dorados y turbidez. En nariz es complejo, recuerdos propios de bodega, manzana madura y vegetal. En boca es untuoso, denso, con buena acidez que lo hace fresco e intenso, está acompañado por un sutil toque salino que lo potencia. En retrogusto vuelve el recuerdo de manzana con un sutil toque herbáceo. Persistencia media, pero con buena intensidad.

    ERCAVIO VIÑAS DE MESETA 2018

    Uvas de variedad Tempranillo con entre 30 y 50 años. Terreno calcáreo-arcilloso a 750 metros de altitud

    Maloláctica: espontánea en tinajas de cemento y crianza de 6 meses en barricas de roble francés.

    Nota de cata: Rojo cereza con ribete grana y capa media baja. En nariz recuerdos de fruta roja madura, sutiles balsámicos y tostados. En boca es un vino fresco, que se acompaña de tanino que aporta estructura. En retrogusto, vuelve la fruta roja madura, toques terrosos y monte bajo, también sutil amargor que prolonga el vino en boca.

    LA MALVAR DE MÁS QUE VINOS 2020

    100% Malvar de viñas en vaso de secano con más de 50 años.

    Fermentación mixta en tinajas y barricas de roble francés.

    Crianza sobre lías en tinajas y barricas durante 6 meses.

    Nota de cata: Amarillo dorado, brillante. En nariz es complejo, recuerdos florales y de fruta tropical (mango), también de forma sutil, ciruela. En boca es untuoso, con volumen, acidez media pero buena estructura que ayuda a que el vino tenga persistencia e intensidad de aromas en retrogusto donde encontramos un recuerdo cítrico (ralladura de limón) y de sutil manzana.

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