jueves, mayo 30, 2024
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    Más Que Vinos, culto a las variedades autóctonas

    Cuando Gonzalo Rodríguez volvió en 1999 a su Mancha natal para poner en marcha junto a sus socias Margarita Madrigal y Alexandra Schmedes la empresa de asesoría enológica Más Que Vinos ya tenía en la cabeza la idea de elaborar vinos de airén de la zona de La Mesa de Ocaña y recuperar la también variedad blanca malvar, de la que le había hablado su padre muchos años antes. Recuerda como Pepe Rodríguez, su padre, le contaba que en aquellos tiempos los vinos más apreciados eran los que más grado alcohólico tenían ya que eran los que mejor se conservaban. Desde entonces tengo grabada en mi mente una frase que le dijo el encargado, el que hacía el vino: “la malvar da vinos como carambelos”.

    Gonzalo Rodríguez ha luchado y ha conseguido recuperar la variedad blanca malvar, casi desparecida en la comarca toledana de La Mesa de Ocaña

    Antes, Gonzalo Rodríguez había recuperado en Dosbarrios (Toledo) la antigua bodega familiar, La Plazuela, donde se hizo vino por último vez en 1945, y había plantado ya algunas viñas que serían la base de su posterior proyecto vitivinícola. Durante los primeros años de este siglo continuaron plantando viñas y buscando viñedos muy viejos en municipios cercanos. Durante este tiempo la primigenia asesoría laboral dio paso a la bodega Más Que Vinos, que finalmente se inauguró en 2007 en el municipio de Cabañas de Yepes. Antes de que pudieran utilizar su propia bodega los socios de Más que Vinos había elaborado en espacios alquilados.

    El primer vino, siguiendo la filosofía que inspiraba a Gonzalo Rodríguez tras su regreso a La Mancha, fue el Ercavio Airén, elaborado con uvas de viñas muy viejas de más de ochenta años, pero, sin olvidar el reto de recuperar la malvar, una variedad casi desaparecida por ser poco productiva.

    El enólogo toledano, que compatibiliza su labor en Más Que Vinos con su trabajo de asesor enológico en Bodegas Barón de Ley de Rioja, explica que la malvar es una variedad blanca muy adaptada a nuestro clima, muy resistente a la sequía. Los racimos son cilíndricos, alargados y tiene un brotación tardía por lo que no es fácil que se hiele. Esta variedad era relativamente abundante en distintas zonas de La Mancha y en la vecina Madrid en el siglo XIX, pero con el tiempo fue siendo sustituida por otras variedades o cultivos hasta casi su desaparición. Gonzalo Rodríguez cita un libro de agricultura escrito en 1843 por Manuel López y Benito en el que dice: “los vinos de La Mancha estaban compuesto de malvares, jaenes y lairenes”.

    Pocas hectáreas

    Actualmente quedan muy pocas hectáreas de esta variedad, que son muy difíciles de cuantificar porque en las parcelas de los viñedos muy viejos se plantaban distintas variedades, estaban mezcladas, lo que hacía imposible un recuento veraz. Lo que no deja lugar a dudas son las cuatro hectáreas de malvar con las que actualmente cuenta la bodega Más Que Vinos, después de que Gonzalo Rodríguez encontrara media hectárea de esa variedad e injertara sarmientos de su mismo clon hasta llegar a la cifra actual.

    Característico racimo de la variedad malvar, fino y alargado.

    La recuperación de esta uva comenzó en 2005. Las primeras pruebas las hizo ya en su bodega en 2007 y la primera añada se comercializó en 2009. Actualmente la bodega toledana comercializa 5.000 botellas de “La malvar de Más que Vinos”. Las viñas de malvar, de secano y plantadas en vaso, dan un rendimiento de 2.500-3000 kilos por hectárea y están en la finca del Horcajo en la localidad cercana de Huerta de Valdecarábanos. En la bodega fermentan el vino con madre en tinaja de barro de 4.000 litros y en paralelo un pequeño porcentaje se fermenta en barrica de roble francés.

    Volumen y untuosidad

    Su creador asegura que los vinos de malvar ofrecen volumen y untuosidad con aromas sutiles y delicados, en boca destaca la mineralidad junto con un ligero recuerdo amargo muy integrado típico de la variedad. Incluso aportan sensaciones dulces, que pueden llegar a recordar la palabra “carambelo”, sin llegar a tener materias reductoras. No son vinos muy aromáticos, pero sí muy recomendables para acompañar una buena comida.

    En este sentido Gonzalo Rodríguez afirma que al Ercavio Airén le han dado un carácter más juvenil, buscando la frescura y a La Malvar de Más que Vinos un sentido más gastronómico, con una marcada personalidad que no rehúye de sus características varietales y zonales.

    Buen mercado

    La idea de Gonzalo es plantar dos o tres hectáreas más de esta variedad para ir aumentando la producción poco a poco. Asegura que este vino tiene un buen mercado a pesar de ser una variedad muy poco conocida. Se vende fundamentalmente en Inglaterra, Suiza, Alemania y en España, sobre todo la restauración media-alta.

    El Ercavio Airén marcó un antes y un después en la elaboración de la variedad más extendida en Castilla-La Mancha. Supuso un punto de inflexión en la calidad de esta denostada variedad hasta hace muy poco. Su creador afirma que en Más Que Vinos piensan en lo autóctono, en hacer vinos de esta tierra, con cepas que se adaptan mejor a nuestro clima, que requieran menos agua.

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