domingo, febrero 25, 2024
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    Rodrigo Espinosa Hernández, la frescura del nuevo mundo

    Director técnico de Bodegas Marqués del Atrio

    Fue el elegido para traer a la bodega las exitosas tendencias que los vinos del nuevo mundo protagonizaban a principios del nuevo siglo. Rodrigo Espinosa Hernández (Santiago de Chile,1969) llegó a Bodegas Marqués del Atrio a finales de 2007 tras enviar su curriculum después de ver un anuncio en un periódico en el que se buscaba un enólogo con experiencia en vinos del nuevo mundo que hablara inglés.

    El recorrido profesional de Rodrigo Espinosa comenzó mucho antes en su Chile natal, ahora goza de la doble nacionalidad, sus abuelos eran españoles, una vez que se graduó como ingeniero agrónomo por la Universidad de Chile y optar por la mención de Enología y Viticultura. Finalmente aprobó el examen que le daba el título de enólogo. Espinosa aclara que en Chile es requisito indispensable para ejercer la profesión haber estudio Agrónomos.

    Antes de venir a España trabajó en Viña Larosa, Concha y Toro y finalmente en Caliterra, realizando un stage en la californiana Bodegas Mondavi durante su estancia en esta última bodega. Estando aún en Caliterra una amiga que vivía en Francia le dijo que una de las ramas de la familia Cantarero de Cuenca buscaba un enólogo. Al poco tiempo, y después de mantener una entrevista con Jesús Cantarero, comenzó a trabajar en Bodegas Fontana, situada en el municipio conquense de Fuente de Pedro Naharro. Allí estuvo cuatro años y medio, desde mediados de 2003 hasta diciembre de 2007. Asegura que de ese periodo de su vida laboral guarda un “gratísimo recuerdo”.

    Dos bodegas en La Rioja

    Rodrigo Espinosa prueba uno de sus vinos en la nave de barricas

    Comenzó a trabajar en Marqués del Atrio a finales de 2007 en calidad de director técnico. En aquel momento, los propietarios de la empresa, la familia Rivero, era la propietaria de dos bodegas en La Rioja, una muy reciente, Marqués del Atrio, situada en Mondavia, en la Rioja Navarra y la de toda la vida, Bodegas Faustino Rivero Ulecia en Arnedo, establecida en 1899.

    La bodega navarra se hizo en aquel momento para ampliar capacidad y aprovechar la cercanía de unas parcelas con unas uvas de muy buena calidad situadas muy cerca de Mendavia. Estas dos bodegas disponen de 20 hectáreas de viñedos propio de tempranillo y graciano. El resto de la uva que utilizan la adquieren a través de contratos de largo plazo con viticultores de la zona.

    Cuando Rodrigo Espinosa entró en el grupo, la familia Rivero ya comercializaba también vinos de Utiel Requena y Navarra. En los últimos seis años se ha ido ampliando el portfolio de productos del grupo con vinos de Rías Baixas (albariño Faustino Rivero), Ribera del Duero (Valderivero) y Castilla-La Mancha, donde elaboran Vinos de la Tierra de Castilla y Varietales de España. En todas, salvo en Navarra, trabajan con bodegas de la zona que les embotellan los vinos con sus marcas propias. El equipo técnico del grupo encabezado por Rodrigo Espinosa, que cuenta con otros tres enólogos bajo su mando, da las directrices de que cómo hay que hacer las elaboraciones. La adquisición más reciente ha sido la de la bodega navarra Alex Wines.

    Rodrigo Espinosa explica que la decisión de traer un enólogo del nuevo mundo obedecía a la idea de la familia Rivero de dar un perfil más moderno al típico vino riojano que hasta entonces venían elaborando. “Comencé a trabajar mucho los perfiles primarios de la variedad tempranillo y un uso más equilibrado de la madera, evitando su utilización excesiva. También di mi impronta en el campo, controlando los momentos ideales para comenzar la vendimia. Resumiendo, mi misión fue modernizar el vino en su cata y controlar el viñedo en todas las fases del desarrollo de la uva”.

    Madera y frescor

    El vino que se encontró a su llegada a Marqués del Atrio era el vino habitual de La Rioja en aquellas fechas, en el que sobraba madera y faltaba frescor.

    Las variedades con las que más ha trabajado y, por tanto, la que más conoce, son la tempranillo y la garnacha. El primero tiene el pH alto y la acidez baja lo que, según Espinosa, da vinos a veces algo faltos de frescura que se complementan perfectamente con la garnacha. También apuesta por el graciano que aporta acidez, frescura y un perfil frutal que combina muy bien con la tempranillo. Trabaja mucho las mezclas de tempranillo-garnacha y tempranillo-graciano. Por su parte, en blancos utiliza como base la viura que complementa con sauvingn blanc y verdejo.

    La última novedad del grupo son dos vinos de garnacha, un rosado y un tinto, que elaboran en la recién adquirida Alex Wines, que comercializan con el nombre de Isabella. El grupo que preside la familia Rivero comercializa anualmente 25 millones de botellas entre todas sus bodegas.

    La cata de Rodrigo Espinosa. Tiempo, innovación y carácter

    2 CEPAS Blanco de Guarda 2019

    Denominación: DOC Rioja. Variedad: 50% viura, 50% tempranillo blanco. Grado alcohólico: 13%.

    Elaboración: los racimos se despalillan y prensan suavemente y cada variedad es fermentada por separado. Tras seleccionar 5.000 litros, se realiza una crianza de 10 meses en barricas nuevas de roble francés y, periódicamente, se aplica el battonage para aportar redondez. Finalizada la crianza, tiene lugar el ensamblaje para obtener un vino único y extraordinario, complejo y elegante.

    Cata: amarillo pajizo, limpio y brillante. Gran expresividad de aromas, finos y elegantes, con una perfecta fusión de aromas frutales (piña o mango) con florales y toques cítricos, combinados con frutos secos, vainilla y tostados,. Boca sedosa y fresca, con buen volumen y recuerdos a fruta madura y tropical. Retrogusto persistente que invita a seguir bebiendo.

    DOÑA ISABELLA Garnacha Rosé

    Denominación: DO Navarra. Variedad: garnacha. Grado alcohólico: 13%.

    Elaboración: la garnacha procede de viña vieja enclavada en el paraje Ontinar, en Corella, al sur de Navarra. Son tierras formadas por la confluencia de los ríos Ebro y Alhama, en la frontera de tres comunidades: Navarra, La Rioja y Aragón. Una extensión de terreno rocoso y algo profundo, con microclima y suaves brisas, que ofrece las mejores condiciones para un vino de calidad.

    Cata: rosa vivo con matices naranjas, pálido y brillante. Aroma limpio y fresco de pomelo rosa, con pequeños matices a frutos rojos sobre fondo floral, para terminar con sutiles notas minerales y de cítricos. Armonioso suave y sedoso. Delicado en boca, con tanino dulce, pulido y refinado que la da un volumen cautivador. Se aprecian recuerdos dulces y ciertos matices florales

    MARQUÉS DEL ATRIO Edición Limitada

    Denominación: DOC Rioja. Variedad: 85% tempranillo 15% graciano. Grado alcohólico: 13,5%.

    Elaboración: la uva, seleccionada, pasa al depósito de fermentación despalillada y con alta proporción de bayas enteras. Las variedades fermentan por separado a temperatura controlada. Cada variedad es envejecida en barricas de roble francés, de las que se seleccionan 110 para realizar el ensamblaje y, posteriormente, se afina durante, al menos, seis meses en botella.

    Cata: de color rubí oscuro, de alta intensidad. Profundo y complejo en nariz, con notas a frutos negros maduros, ciruela pasa y regaliz. Aromas especiados sobre un elegante fondo tostado. En boca se aprecian taninos firmes y redondos que denotan una refinada madurez. Final persistente y armonioso, predominando la fruta madura y las notas tostadas y con buen cuerpo.

    MARQUÉS DEL ATRIO Reserva

    Denominación: DOC Rioja. Variedad: tempranillo y graciano. Grado alcohólico: 14%.

    Elaboración: uvas seleccionadas, despalilladas y parcialmente estrujadas, con alta proporción de bayas enteras, con un tiempo de maceración de 15­20 días y remontados diarios. Fermentación controlada en depósitos de acero inoxidable a 23-­26ºC con levaduras seleccionadas y autóctonas para obtener vinos de buena complejidad aromática.

    Cata: de color granate intenso con reflejos de terracota. En nariz es un vino aromático y especiado con toques ahumados con aroma a frutas del bosque, fresas maduras, ciruela, cereza negra y toques a coco. Redondo y potente en boca,

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