La provincia de Ciudad Real se incorpora al proyecto nacional que articula experiencias turísticas alrededor del olivar y el AOVE, con almazaras, gastronomía, patrimonio y paisaje como parte de la oferta.
Ciudad Real ha recibido la certificación que la reconoce como destino dentro de Oleoturismo España, el proyecto nacional que busca estructurar una oferta turística alrededor del aceite de oliva, el olivar y la cultura asociada a ambos.
La portavoz del Gobierno de la Diputación y diputada de Promoción Económica, Rocío Zarco, recogió el reconocimiento en Jaén durante la feria Tierra Adentro. La participación de Ciudad Real en el proyecto se remonta a 2023 y forma parte de una iniciativa promovida por la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) junto a nueve diputaciones provinciales.
La certificación llega a una provincia cuya promoción agroalimentaria está estrechamente relacionada con el vino, pero donde el olivar también tiene un importante peso productivo y territorial. Ciudad Real cuenta con presencia de tres denominaciones de origen protegidas de aceite: Campo de Montiel, Campo de Calatrava y Montes de Toledo, esta última con más de dos décadas de trayectoria que analizamos en nuestro reportaje sobre la DOP Montes de Toledo y sus 25 años ligados a la Cornicabra y al AOVE. Ese peso se enmarca además en una región que ya es la segunda del mundo por superficie de olivar, sólo por detrás de Andalucía.
El objetivo ahora es convertir parte de ese patrimonio oleícola en experiencias capaces de atraer visitantes a almazaras, municipios y establecimientos vinculados al aceite de oliva virgen extra.
Qué supone formar parte de Oleoturismo España
Oleoturismo España ha desarrollado un modelo común con estándares de calidad y sostenibilidad, una marca nacional, un sistema de certificación y una plataforma destinada a reunir la oferta turística relacionada con el AOVE. En el proyecto participan las diputaciones de Ciudad Real, Badajoz, Cáceres, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Sevilla y Tarragona.
La propuesta no se limita a las visitas a almazaras. El modelo contempla la incorporación de gastronomía, alojamientos, museos y centros de interpretación, oleotecas, actividades en el olivar y otros servicios capaces de construir una experiencia turística alrededor de la cultura del aceite.
En el caso de Ciudad Real, la Diputación plantea el oleoturismo como una vía complementaria para diversificar la oferta turística de los municipios y generar actividad alrededor de un producto que ya forma parte de su identidad agroalimentaria.
«Ciudad Real es una provincia estrechamente vinculada al vino, pero también es tierra de inmejorables aceites de oliva virgen extra», señaló Zarco durante la recogida de la certificación. La diputada incidió también en la posibilidad de conectar el producto con los paisajes, el patrimonio y las formas de vida del territorio.
Del aceite como producto al aceite como experiencia turística
La incorporación de Ciudad Real se encuadra en una estrategia de alcance nacional. AEMO señala que Oleoturismo España pretende articular las rutas del aceite y crear un producto turístico reconocible que permita conocer la cultura del olivo en las principales provincias productoras.
Para la provincia, el siguiente paso será que esa certificación se traduzca en una oferta visible de almazaras visitables, experiencias gastronómicas, alojamientos, actividades y otros recursos ligados al AOVE.

