La pera del Bierzo, la trufa negra de Teruel, el judión de La Granja y la patata de Valderredible se incorporan como nuevas DOP e IGP de España en 2026.
La gastronomía española está de celebración tras la entrada de cuatro nuevos productos en el exclusivo registro de calidad de la Unión Europea. El Diario Oficial de la UE ha certificado la inscripción de la pera del Bierzo como nueva Denominación de Origen Protegida, un reconocimiento que llega acompañado de tres nuevas Indicaciones Geográficas Protegidas para la trufa negra de Teruel, el judión de La Granja y la patata de Valderredible.
Con estas incorporaciones, los alimentos españoles alcanzan ya un total de 230 distinciones de calidad entre DOP e IGP, una cifra que refuerza el peso de las figuras de origen en el mapa agroalimentario nacional. A ellas se suman además las reconocidas en el ámbito del vino y de las bebidas espirituosas.
La nueva DOP pera del Bierzo protege frutos de la variedad Conferencia destinados a consumo en fresco y cultivados en esta comarca leonesa. La normativa destaca cualidades como su jugosidad, su dulzor y su muy baja astringencia, vinculadas tanto a las condiciones del suelo y del clima como al manejo tradicional del cultivo y a una recolección manual muy cuidada.
En el caso de la IGP trufa negra de Teruel, el reconocimiento ampara un producto de gran valor gastronómico y aromático, ligado a las condiciones edafoclimáticas de la provincia y a zonas como Maestrazgo, Sierra de Albarracín, Gúdar-Javalambre y Matarraña. Su comercialización se hará exclusivamente en fresco y bajo distintas categorías de calidad.
El judión de La Granja obtiene también el sello comunitario como IGP. Cultivado en el Real Sitio de San Ildefonso y otros municipios del entorno segoviano, se distingue por su gran tamaño, su forma arriñonada, su color blanco uniforme y una textura especialmente cremosa tras la cocción. La Unión Europea reconoce así un producto muy ligado a su territorio y a un saber agronómico transmitido durante generaciones.
La cuarta incorporación es la IGP patata de Valderredible, vinculada a este municipio cántabro y a variedades como agria, baraka, jaerla, kelly y spunta. El reconocimiento subraya características como su textura firme, su color amarillo y unas condiciones de cultivo muy marcadas por la altitud, el relieve y las bajas temperaturas de la zona, factores que influyen en su materia seca y en su concentración de vitamina C. El factor decisivo para la singularidad de esta patata, cuyo cultivo se remonta a 1797, es la temperatura.
Con este respaldo de Bruselas, España consolida su despensa gourmet en el mercado internacional. Estas certificaciones no sólo diferencian al producto frente a la producción en masa, sino que actúan como un escudo imprescindible para defender la identidad de los pequeños territorios y el valor real de su gastronomía.
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