El Restaurante Cepa 21, el proyecto gastronómico vinculado a la bodega de José Moro en la Ribera del Duero, inicia temporada con un giro hacia una cocina más esencial, basada en el producto, el territorio y la reinterpretación del recetario tradicional de Castilla y León. Reconocido con un Sol Repsol y recomendado por la Guía Michelin, el espacio abandona el formato de menú degustación para apostar por una carta más flexible y centrada en el mercado.
Al frente continúa el chef Alberto Soto, que plantea una propuesta donde la temporada y la brasa se convierten en eje conceptual. La nueva etapa prioriza sabores reconocibles, fondos trabajados y recetas de raíz, adaptadas a una ejecución contemporánea y precisa. El objetivo es ofrecer una cocina directa, centrada en la calidad del producto y en una experiencia más abierta, que permita desde un tapeo informal hasta comidas más extensas.
La despensa se nutre principalmente de proveedores cercanos: lechazo de Valladolid, trufa negra de Soria, pan de Quintanilla de Onésimo o foie de Villamartín, entre otros. El mínimo tratamiento posible y el respeto por la materia prima marcan el ritmo de una carta dinámica que evoluciona según la temporada.
Platos a degustar
Entre las propuestas figuran mollejas a la brasa, croquetas de lechazo, guisos como verdinas con calamar o garbanzos con callos y bacalao, merluza a la romana en salsa verde, lubina a la brasa o lechazo asado al estilo tradicional. También hay espacio para guiños más actuales, como el nigiri de foie con mole o una ensalada César reinterpretada.
La oferta se completa con los vinos de la bodega —Hito, Cepa 21, Malabrigo u Horcajo— integrados en una experiencia que refuerza el enoturismo gastronómico en un enclave estratégico de la Ribera del Duero.
Con más de dos décadas de trayectoria, Alberto Soto consolida así una línea culinaria centrada en la identidad castellana, adaptada a una demanda que busca autenticidad, producto y coherencia territorial.

