miércoles, septiembre 28, 2022
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    Alberto Marcilla, director de Banca Rural

    Globlalcaja, cercanía especialización

    Desde Globalcaja tenemos un decidido compromiso por la generación de valor en el sector agroalimentario. Estamos comprometidos con el desarrollo, con la innovación y con el aumento de la rentabilidad y lo hacemos pegados a la tierra, de la mano de las personas y mirando siempre al futuro.

    Sin duda, nuestro elemento diferenciador ha sido y es nuestra capacidad de ir creciendo en el medio rural, adaptándonos a las necesidades de cada momento, habiéndonos convertido en una entidad que ofrece todo tipo de productos y servicios sin dejar de ser cooperativa y sin renunciar a nuestros orígenes. Y todo ello, demostrado una especial sensibilidad con las empresas de economía social, con el sector agroalimentario y con el medio rural.

    La cercanía es una forma de ser y de entender nuestra actividad y nuestra forma de relacionarnos con el cliente. Contribuimos a evitar la exclusión financiera, que es otra forma también de luchar contra la despoblación, al asegurar unos servicios financieros mínimos que permitan a las personas desarrollar, a nivel local, actividades económicas.

    Los principales valores diferenciales de Globalcaja son la cercanía y la especialización, distinguiéndonos por adaptar los productos financieros a las necesidades de los agricultores y ganaderos, ajustando los tipos, plazos y períodos de carencia a la estacionalidad de los flujos económicos, apostando por la modernización del sector agroganadero e impulsando todas aquellas iniciativas cuyo fin sea mejorar las explotaciones o invertir en proyectos a más largo plazo. Por eso, facilitamos la financiación necesaria para hacer realidad los proyectos con las máximas facilidades y poder impulsar los factores trabajo y tecnología, cuya competitividad influye decisivamente en la mejora de la renta agraria.

    Nos caracterizamos por acompañar a nuestros clientes con visión 360º, lo que significa que no sólo financiamos sus proyectos, sino que les asesoramos y acompañamos durante todo el proceso. El área especializada y profesionalizada de Banca Rural trabaja codo con codo junto a los agricultores, anticipándonos a sus necesidades y haciendo nuestros sus problemas para ofrecerles el mejor de los servicios. Tanto, que somos líderes en Castilla-La Mancha en la tramitación de expedientes de PAC, reestructuración del viñedo, seguros agrarios y licencias de caza y pesca. Desde nuestra condición de Entidad de Tramitación de Ayudas, Entidad Agraria de Gestión y Entidad de Asesoramiento a Explotaciones Agrarias, reconocida por la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, apoyados en un equipo de técnicos agrarios, ofrecemos el asesoramiento necesario para el cumplimiento de la normativa vigente, ayudando a obtener el máximo beneficio de su explotación.

    “Somos mucho más que un banco” y no sólo lo decimos, lo demostramos. Por ejemplo, retornando parte de nuestros beneficios a la sociedad. Así, nuestro apoyo al sector se materializa en iniciativas de promoción de sus productos, en la formación de los equipos directivos de las empresas agroalimentarias y de los consejos rectores de las cooperativas y colaborando en todos aquellos foros de debate y reflexión, que generen ideas que abran caminos para mejorar nuestras explotaciones, porque tenemos el reto de producir más y mejor, buscando la eficiencia, la eficacia, vigilando la cuenta de explotación y el cumplimiento de la normativa vigente.

    En este sentido, desde la Banca Rural de Globalcaja, desarrollamos, implantamos y damos soporte a aplicaciones como el ERP de Gestión Integral de Cooperativas Gicoop y la app Globalcampo, herramientas que permiten a los agricultores adaptarse a la llamada agricultura de precisión, como mejor solución para controlar sus cultivos desde el móvil o el ordenador y conocer todo lo que pasa en sus tierras a tiempo real, aumentar la producción de sus explotaciones y ahorrar en recursos, a través de una plataforma integral de gestión agrícola basada en datos que pueden provenir de drones, sensores y satélites, consiguiendo la digitalización, monitorización por satélite, información agroclimática asociada a la parcela, y asesoramiento personalizado en tratamientos, desde la cooperativa o desde los técnicos asesores de Globalcaja. Se trata de una plataforma de comunicación con el agricultor, donde éste puede consultar los precios de las lonjas, hacer el borrador de su PAC, solicitar el anticipo de las ayudas o hacer el cuaderno de campo.

    Durante este último año, nuestra vida se ha visto afectada por el impacto de una crisis sanitaria sin precedentes que ha puesto a prueba nuestra capacidad como sociedad para superar las dificultades.

    Si hay algo que ha quedado claro en esta difícil situación que nos ha tocado vivir es, sin lugar a dudas, la extraordinaria labor que realiza nuestro sector agroalimentario que, incluso en los momentos más duros de la pandemia, no ha dejado de abastecer a los ciudadanos de los alimentos que les hemos demandado.

    De esta manera, y gracias al esfuerzo de los agricultores y ganaderos, en esta situación de enorme incertidumbre, siempre hemos tenido la certeza de que en nuestros hogares no faltarían los alimentos, ni en cantidad ni en calidad, que necesitamos.

    Pero este trabajo ininterrumpido no se ha visto compensado por una subida de precios, ni una mejora en su posición en la cadena agroalimentaria, reivindicaciones con las que el COVID cogió a los agricultores en las calles. Pedían soluciones a la rentabilidad de sus explotaciones y la nueva PAC los ha puesto verdes.

    Los agricultores y ganaderos tendrán que adaptarse a las exigencias de unos consumidores que aprecian hoy más el producto de cercanía, la trazabilidad, que decantan su opción de compra por el componente medioambiental desde la producción hasta la transformación, envase, embalaje o distribución, lo cual no significa que esté dispuesto a pagar más por ello.

    Este cambio de una política agraria a una política agroalimentaria tendrá sentido, siempre que el consumidor final prefiera nuestros productos, equilibre la cadena, evite la deslocalización y promueva el relevo generacional, pues esto significará que la agricultura es sostenible, social, económica y medioambiental.

    El sector agrario está en el centro del debate del Pacto Verde Europeo, objeto de deseo de inversores, y debemos cambiar el discurso, de considerarlo como un sector que aguanta como

    un melón colgado, y que está de pie encima de un charco, siendo parte importante del problema, y empezar a verlo como parte de la solución, hablar bien de nosotros, levantar al consumidor de la mesa y acercarlo a nuestras explotaciones, mostrándoles que el sector agrario se ha reinventado una y mil veces, siendo, hoy en día, mucho más moderno, competitivo, innovador, exportador, orientado a mercado, generador de riqueza, vertebrador del territorio y conservador del medio rural, que ha alcanzado un nivel extraordinario de competitividad y de especialización, a través de la incorporación de innovación tecnológica y de la mejora de las explotaciones.

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