El vino de la DOP Pago de la Jaraba ha sido distinguido en los Premios Nacionales de la AEPEV.
El vino Pago de la Jaraba Merlot, amparado por la DOP Pago de la Jaraba, ha obtenido un importante premio en su categoría en la última edición de los Premios Nacionales de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV). Un reconocimiento que refuerza el posicionamiento de este vino manchego entre las referencias más valoradas del panorama nacional.
Tras varios años de publicaciones, los Premios AEPEV se han consolidado como uno de los termómetros más singulares del sector. No responden a una cata convencional, sino a un proceso de votación en el que participan periodistas y comunicadores especializados, que seleccionan a lo largo del año aquellos vinos y espirituosos que consideran más destacados, tanto por su calidad como por su relevancia en el contexto vitivinícola. En esta edición, los socios de la asociación han valorado más de un millar de referencias en una primera fase, de las que solo una parte accedió a la votación final.
En este contexto, el vino Pago de la Jaraba Merlot ha logrado imponerse en su categoría, situando el foco en un proyecto que apuesta por los vinos de pago como expresión directa del territorio. Una distinción que cobra especial relevancia en una edición en la que el gran premio absoluto recayó en un vino de larga trayectoria y prestigio, como el «Pago de los Capellanes Crianza 2023» de la D.O.P. Ribera del Duero, lo que subraya el nivel global del palmarés.
Una filosofía ligada al territorio
Más allá del galardón, el premio pone en valor la filosofía que guía el trabajo en Pago de la Jaraba. Durante una reciente visita realizada a sus instalaciones, su director técnico, Francisco Fernández, resumía así el espíritu del proyecto: “Queríamos crear productos que cualquier manchego pudiera presentar con orgullo”. Una declaración que conecta directamente con la identidad del vino reconocido y con la voluntad de elaborar referencias honestas, ligadas al origen y pensadas para representar a la región dentro y fuera de ella.
El éxito del Merlot de Pago de la Jaraba en los Premios AEPEV refuerza la visibilidad de los vinos de pago de Castilla-La Mancha y su capacidad para competir en igualdad de condiciones en los principales foros de prescripción especializada. Un resultado que no solo pone en valor un vino concreto, sino también una forma de entender la viticultura y la elaboración desde el compromiso con el territorio.
La finca de la familia Fernández está situada entre Villarrobledo y El Provencio, y aúna vino de pago, queso, aceite, sostenibilidad y enoturismo. Un proyecto con 85 hectáreas de viñedo con cinco variedades de uva; un olivar de 90 hectáreas con dos variedades; una almazara; una quesería; una ganadería con 3.000 ovejas —y planes de expansión—; además de nuevos cultivos de almendros y pistachos, que darán lugar a una futura planta de comercialización.

