España y Turquía reducen volumen mientras el norte de África gana peso en el mercado internacional.
La producción mundial de aceite de oliva volverá a bajar en 2026 tras el récord histórico del año pasado. Las primeras previsiones apuntan a un descenso del 4%, con España y Turquía liderando el ajuste, mientras el norte de África gana peso en el mercado internacional.
Un descenso moderado tras una campaña excepcional
Según las últimas previsiones del Consejo Oleícola Internacional (COI), la producción mundial de aceite de oliva en la campaña 2025/26 se situará en torno a 3,44 millones de toneladas, lo que supone una caída cercana al 4% respecto al año anterior, es decir, unas 132.000 toneladas menos.
Esta corrección llega después del fuerte incremento registrado en 2024/25, cuando la producción mundial creció un 38% y superó los 3,57 millones de toneladas, impulsada por una clara recuperación de los volúmenes en varios países productores.
España y Turquía concentran el ajuste
España, primer productor mundial, reduciría ligeramente su producción hasta 1,37 millones de toneladas, frente a los 1,41 millones de la campaña anterior. A pesar de este descenso, el sector español mantendría una posición claramente dominante en el mercado internacional del aceite de oliva.
Más acusado sería el ajuste en Turquía, que tras el fuerte crecimiento de la campaña pasada recortaría su producción en torno a 215.000 toneladas. Esta caída explica una parte relevante del descenso global previsto para 2025/26.
En el conjunto de la Unión Europea, la producción se situaría ligeramente por encima de los 2 millones de toneladas, frente a los 2,11 millones registrados en 2024/25. Además de España, también se esperan descensos en Grecia y Portugal, mientras que Italia podría mejorar sus cifras y acercarse a las 300.000 toneladas.
El norte de África gana protagonismo
Fuera del ámbito comunitario, algunos países compensarán parcialmente estas caídas. Túnez se consolida como uno de los productores con mayor proyección, apoyado en un olivar más moderno y en un marco normativo más flexible, factores que refuerzan su papel como proveedor internacional.
También Marruecos prevé una recuperación tras las bajas cifras de la campaña anterior, con una producción estimada en torno a las 160.000 toneladas, reforzando el peso del Magreb en el equilibrio del mercado oleícola.
Un mercado más equilibrado
En paralelo a este ajuste productivo, el consumo mundial de aceite de oliva se mantendría estable, con una estimación cercana a los 3,25 millones de toneladas. El escenario para 2025/26 apunta así a una mayor estabilidad tras la volatilidad de las campañas anteriores, con la evolución climática y la demanda internacional como principales factores a seguir.
TE PUEDE INTERESAR: La DOP Montes de Toledo celebra su 25º aniversario con la entrega de los Premios Cornicabra 2025

